LA ZONA DE LOS NOMBRES : Wilhelm Reich

«Todo lo que puedo decir es que si Reich fue un loco y los individuos que nos gobiernan, los del Pentágono y Westminster, están cuerdos, el mundo es un lugar bastante extraño... No soy discípulo de Reich. Tan solo soy un individuo que ve en Reich un genio, un hombre de gran percepción y de infinita humanidad, un hombre que, con decisión, se puso del lado de la juventud, de la vida, de la libertad. Pienso que es el más grande psicólogo desde Freud.»      

(A. S. Neill, «Hablando sobre Summerhill»).


Podemos definir el trabajo de Wilhelm Reich como el ORIGEN SINTETIZADO DE UN SABER. Después de 30 años, su discurso se ha enriquecido y sigue evolucionando. No es una momia de la historia, sino que pertenece al grupo de personas que han aportado VIDA a la dinámica autodestructiva de la especie humana. Al decir esto, no pretendo mitificar, ni idolatrar, solamente quiero recordar que en nuestro crecimiento humano, el Dr. Reich está jugando un papel importante.

Reich vive en Viena (1918-30) en la época de apogeo de dos jóvenes movimientos, el marxista y el psicoanalista, en los que participará. Interesado por la sexología, Reich conoce a Freud (1919) y se adhiere a su forma de ver las cosas y a sus principales enunciados: la LIBIDO, o energía sexual, como fuente del desarrollo vital; la idea de que el niño nace con sexualidad; la neurosis como disturbio fruto de la represión sexual en las distintas fases infantiles; la idea del inconsciente; y a su visión terapéutica.

En 1920 es admitido como miembro de la A.P.I. (Asociación Psicoanalítica Internacional) cuanto tenía 23 años, y a partir de este momento su actividad clínica va a ser el foco central de su trabajo. Se especializa en psiquiatra, ejercerá como psicoanalista didáctico en el Instituto Psicoanalítico de Viena, ocupará el cargo de director de la primera Policlínica de psicoanálisis...




Durante estos años sus aportaciones al psicoanálisis son muchas. Algunas de ellas se han incorporado a la Teoría Psicoanalítica –su visión del llamado «Transfert negativo», el papel de la resistencia en el proceso analítico y técnicas para neutralizarlas...– y otras han sido rechazadas por lo que de conflicto tenían, el masoquismo como consecuencia de la represión del placer y del impulso vital sexual; rechazando la idea de que el «complejo de edipo» sea universal, porque en realidad es el fruto de la educación de la familia patriarcal, autoritaria y sexofóbica; la tesis de que la «impotencia orgástica» es la que mantiene el estasis de energía libidinal, y por lo tanto la neurosis; viendo la estructura caracterial de las masas basada en el sometimiento a la autoridad y en la imposibilidad de vivir sus vidas como consecuencia de la represión sexual (el animal castrado deja de ser agresivo)... siendo la experiencia de estos años la base para el desarrollo posterior de su metodología clínica, denominada Vegetoterapia Caracteroanalítica, y que según Reich, es el resultado de la evolución de los principios freudianos, muchos de los cuales se anquilosaron o se transformaron, porque Freud y el Movimiento quería ser aceptado por la ciencia oficial, y para eso tenía que reformar y claudicar en ciertas tesis. 

En su contacto con el trabajador asalariado de Viena, por su trabajo en la policlínica psicoanalítica (centro gratuito, donde la gente acudía, sobre todo por sus problemas sexuales), Reich confirmó las ideas que de la lectura de Marx había tomado, y fue viendo una vinculación directa entre su dialéctica y la de Freud. Fruto de esta concordancia fue el libro «Psicoanálisis y Materialismo Dialéctico».

Influenciado por esta óptica social va a conceder una importancia primordial a la profilaxis como medio para disminuir los futuros problemas del individuo. Profilaxis que desarrollará con un grupo de colegas, creando centros de higiene sexual donde se informaba sobre los anticonceptivos, el aborto, etc., y reivindicando la libre sexualidad del niño y del adolescente, y el apoyo social para esto. Durante esos años milita en el Partido Socialista y posteriormente en el comunista. Pasando su propio análisis didáctico con Sadger y Paul Federn, y en Berlín con Sandor Rado.

En 1930 marcha a Alemania donde militará en el partido comunista, y fundará el movimiento Sex-Pol (sexología-política), que fue un intento de unificar los diversos movimientos sexuales existentes bajo unos fines comunes para hacer presión social, y que aglutinó a más de 40.000 miembros, cosa que asustó al propio partido y también al movimiento psicoanalítico. Unos porque –según ellos– desviaban a la juventud proletaria de los objetivos reales, y los otros, porque estaba politizando una ciencia.



En 1934, por diversos motivos, fue expulsado del partido y de la A.P.I., teniendo que salir de Berlín porque estaba en la lista negra de Hitler. Sus libros son prohibidos a los militantes comunistas y meses después quemados por el gobierno nazi.

De 1936 a 1939 va a residir en Noruega donde va a estructurar la Vegetoterapia, viendo en esta metodología terapéutica el medio para recuperar la «potencia orgástica», es decir, la capacidad de placer y de abandono en el orgasmo, y por lo tanto, para tener una autorregulación energética-biológica y equilibrar el Sistema Nervioso Vegetativo, que regula las funciones vitales del organismo. Con unas bases psicodinámicas y neurofisiológicas propias, mediante un proceso de crecimiento personal, Reich va a trabajar con la palabra y con el cuerpo del sujeto, desbloqueando los siete segmentos funcionales musculares de la «Coraza» defensiva, liberando así las emociones y los recuerdos reprimidos que van ligados a ella. 

También en estos años, en colaboración con otros científicos –entre los que se encontraba Roger Du Teil–, va a trabajar en la observación de los movimientos de los protozoos, viendo una relación funcional entre éstos y los que desarrolla todo órgano vital (contracción-expansión) y en el orgasmo (tensión-carga-descarga-relajación), descubriendo las vesículas de energía que representan un estadio de transición entre la no-vida y la vida, y a las que denominaron BIONES

Por esta labor, la Sociedad Internacional de Plasmología le concedió el titulo de miembro honorífico en 1939. También investigó los procesos bioeléctricos de la piel de acuerdo a la idea de que ésta tiene una carga energética, que aumenta en los fenómenos de placer (expansión),  –sobre todo en los sexuales– y desciende en los de displacer (contracción), fundamentando su Teoría de la antítesis de la vida vegetativa (placer-angustia).

Hay que decir que tanto en estos años, como en el resto de su vida en América, jamás olvidaría su compromiso social (que no político, por no volver a afiliarse a ninguna organización), relacionando todas sus investigaciones con la causa primera, es decir, con las condiciones económicas-sociales, y los medios de transmisión ideológica de un sistema. Creando una síntesis funcional entre la Biología, la Psicología y la Sociología.

Invitado por el Dr. Teodore Wolfe (especialista en medicina psicosomática) a ser profesor adjunto de Psicología Médica en Nueva York (donde se encontraría en la misma universidad que Malinowski, etnólogo de cuyas tesis Reich confirmará y reforzará su visión de la sexualidad), y ante su inestabilidad legal en Europa, marcha a América. 


Dr. Theodore P. Wolfe

Durante los 17 años que desarrolló allí su actividad generó muchas hipótesis y fundamentó otras, llevando una labor interdisciplinaria, fruto de la cual se fundaría «Orgonón», que era una comunidad de científicos donde se trabajaba en la formación de orgonterapeutas (Reich da el nombre de Orgonomía a su ciencia, al fundamentar biológica y físicamente la existencia de la energía vital orgonómica o vital; en el estudio de las leyes de la energía orgónica y sus aplicaciones (llegando a utilizar un motor movido por esa energía, demostrando la posibilidad de tener un control metereológico con el «Cloud-Buster», y utilizando el «Or.Ac.»  –acumulador de energía orgónica– y el «Dor Buster», como instrumentos médicos en su lucha contra la enfermedad); y poniendo los medios para prevenir el sufrimiento en el animal humano, posibilitando a cada nuevo ser humano que sus ciclos vitales y su capacidad de autorregulación sea respetada (por medio de la «Vegetoterapia prenatal» durante el embarazo, la asistencia orgonómica en el parto).

Pero esta labor se vio interrumpida en varias ocasiones por las intromisiones del gobierno americano. Primero del F.B.I., siendo detenido al poco tiempo de su llegada, y posteriormente por la comisión «de drogas y alimentos», que –en plena caza de brujas– lo acusan de vender el Or.Ac. sin patente, creando un espiral de situaciones cada vez más conflictivas que culminarán en la incineración de toda su obra y aparatos, una multa fortísima a su instituto, y el encarcelamiento del Dr. Silvert y de él mismo, muriendo Reich en la cárcel de Lewisburg mientras cumplía su condena de 2 años, el 3 de noviembre de 1957. 


Penitenciaría de los Estados Unidos, Lewisburg

Provocando una fuerte crisis moral e infraestructural en todo el movimiento orgonómico de América, del que no se repondrá hasta 1968, fecha en la que el Dr. Baker y otros discípulos y colaboradores de Reich crean el Colegio americano de Orgonomía, y fundan la revista «Journal of Orgonomy», desarrollando desde entonces un fuerte trabajo científico y profundizando en las distintas ramas científicas de la orgonomía, aunque olvidando algunas de las bases sociales radicales del Dr. Reich.

En Europa y en otros lugares, colaboradores de Reich seguían su trabajo tanto durante su estancia en América, como después de su muerte. Así, la Doctora Nic Waal, formaba en Oslo un centro de tratamiento de niños y adolescentes donde se aplicaba, y se aplica, la vegetoterapia en los trastornos psicóticos, procesos autistas, y ciertos casos de subnormalidad. 

El Dr. Ola Raknes desarrolló una intensa labor en la formación de orgonterapeutas, fruto de la cual será la creación de la Scuola Europea di Orgonoterapia (S.E.OR.) y junto a su director el Dr. F. Navarro, fundamenta y amplia las bases y el método de la Vegetoterapia. 

El Dr. Walter Hoppe, que en Tel Aviv utilizó los Or.Ac. en el hospital central en el tratamiento de casos de cáncer, leucemia y otras enfermedades degenerativas con gran éxito... y tantos otros nombres que podría citar. Todos ellos han contribuido a que la orgonomía haya echado raíces en algunos sectores profesionales de la juventud actual.

También por otros campos profesionales han llegado a reconocer o a coincidir en cosas que Reich ya había elaborado. Así el matrimonio Kirlian con sus estudios sobre el Aura, que Reich denominó la manifestación externa de la energía orgónica en los seres vivos. 

El Dr. Alexander con la relación que hace entre el sistema neurovegetativo y las enfermedades funcionales, que es uno de los pilares de la Vegetoterapia. 

Los estudios de Grossart-Maticek, sobre la influencia de la familia, de la falta de afecto y de la sexualidad en la aparición del cáncer, que Reich ya había fundamentado en su libro la «Biopatía del Cáncer». 

Las repercusiones que sobre las células embrionarias –con riesgo de mutaciones– y sobre la piel tienen los focos de neón, que están llevándose a cabo en la actualidad por la Universidad de Sydney, y que Reich ya había descrito, explicándolo bajo la óptica de que el gas neón anula los efectos vitales de la energía orgonómica del organismo. 

La visión cosmológica actual de que no existe el vacío, sino que por el contrario el espacio está ocupado por «algo», que desprende una radiación a tres grados Kelvin, y que Reich ya afirmó este enunciado hace 30 años, explicando este fenómeno como el efecto luminoso y calorífico de la energía orgonómica...

Algunas de estas tesis antes de Reich ya habían sido mencionadas por otros investigadores, pero Reich las hace suyas globalizándolas bajo su método científico, el funcionalismo orgonómico, fruto de una labor continuada y evolutiva que no ha terminado.

Podemos englobar en tres apartados el resumen de su obra, a saber, su Teoría del Orgasmo, y a partir de ella todo su trabajo clínico; su análisis Biosocial de las relaciones humanas; y su descubrimiento de las leyes y aplicaciones de la Energía Orgónica; llenaríamos muchas cuartillas enumerando sus aportaciones concretas. A título de ejemplo enumero algunas de ellas:

Aportaciones psicoanalítica y técnica del análisis del Carácter (1923-34); 
inhibición respiratoria y coraza muscular (28-34); 
el papel del irracionalismo y de la economía sexual humana en el origen de las dictaduras (1930-34); 
el reflejo del orgasmo (1934); 
naturaleza bioeléctrica de la sexualidad y la ansiedad (1935-36); 
los biones (1936-39); 
origen de la célula cancerosa a partir de tejido animal biónicamente desintegrado (1936-39); 
descubrimiento de la bioenergía (energía orgónica) en los biones SAPA (1939), en la atmósfera (1940); 
invención del Or.Ac. (1940) 
y de un medidor de campos de energía orgónica (1944); 
investigación experimental de la biogénesis primaria (experimento XX) (1945); 
Hipótesis de sobreimposición cósmica de dos corrientes de energía orgónica como base de formación de los huracanes y de las galaxias (1951); 
Efectos de la radiación antinuclear por la Energía Orgónica (experimento Oranur) (1947-51); 
teoría de la formación de desiertos en la naturaleza y en el hombre (desierto emocional) y demostración de su reversibilidad (1954-55), teoría de la enfermedad basada en la acumulación de D.O.R. (energía negativa fruto del estancamiento de la energía vital u orgónica por los bloqueos musculares) en los tejidos (1954-55); ecuaciones orgonométricas (1950-57)...

«Respecto a mi persona y mi obra pido al lector que considere un hecho sencillo: Los psicoanalistas neuróticos me califican de esquizofrénico, los comunistas fascistas me combaten como trosquista, las personas sexualmente lascivas me han acusado de poseer un burdel, la policía secreta alemana me persiguió como bolchevique, la estadounidense como espía nazi, los charlatanes de la psiquiatra me llamaron charlatán, los futuros salvadores del mundo me calificaron de «nuevos Jesús» o «nuevo Lenin»... Yo estoy dedicado a otra labor que requiere todo tiempo y la fortaleza de que dispongo: el trabajo sobre la estructura irracional humana y el estudio de la energía vital, descubierta hace muchos años; en pocas palabras: «estoy dedicado a mi trabajo en orgonomía» 

(Reich).






La orgónica es una ciencia que desarrolló Wilhelm Reich durante la primera mitad del siglo XX. Se trata de una disciplina compleja, pero los dispositivo de orgonite u "orgonito" son los más viables de fabricar para cualquier particular. Se usan en la geobiología para corregir geopatías naturales y artificiales, así como contrarrestar efectos geopatógenos producidos por las armas escalares modernas.
Khalid ha desarrollado en un trabajo constante de más de cinco años, no sólo adquiriendo información teórica, sino trabajando con experiencia práctica, diversos modelos de cloudbuster o "caza nubes". Con ellos es posible hacer un potente freno a los efectos de las readiaciones no ionizantes, como las provocadas por la telefonía móvil, pero también anulando o minimizando el impacto de las manipulaciones climáticas en las que los chemtrails tienen mucho que ver, pues son una de las fases que -como ya mucha gente ha podido apreciar- consiguen desestabilizar al clima natural, producir sequías o generar lluvias artificiales. Pulse la imagen para ir a su Facebook.


Más:
Wilhelm Reich y el descubrimiento del orgón. Primera Parte. Del psicoanálisis al orígen de la vida.
Wilhelm Reich - Wikipedia
Wilhelm Reich: "Conseguir que el animal humano acepte su propia naturaleza" 3 NOV 1982 El País.
Journal of Psychiatric Orgone Therapy | Dr. Wilhelm Reich








LA ZONA DE LA TELE : Voces en la oscuridad.

Hoy me he despertado con varios mensajes en mi celular de desconocidos que no están en mi agenda. El ser un personaje público, -aunque mi rostro no sea popular por aquello de ser la voz en “off”-, trae consigo este tipo de inconvenientes, según se mire. 



Estos, vienen a sumarse a varias llamadas no identificadas en las que se incluyen mensajes en la misma línea y estilo a los encontrados en mi celular.

Ya sé que mi voz/herramienta es propensa a sufrir altibajos pues la naturaleza no la dotó de un timbre atronador. Pero las circunstancias han hecho que su capacidad se vea un tanto mermada con una leve dosis de afonía. Dicha afonía era achacada en los respectivos mensajes, a los efectos producidos en mi garganta tras pasar por esta una gran cantidad de desperdicio aéreo compuesto por una alta dosis de descrédito y desinformación con la que se ilustran magníficos y arrolladores reportajes que acaparan la atención de los descontentos que asisten con fervor a la homilía diaria retransmitida desde la catedral mediática de la Bestia instalada al otro lado de ese muro que separa a los supuestos verdugos de las supuestas víctimas.

Se me acusa de colaborar y de prestar mi voz a los intereses de esos monstruos que, a través de monstruos como yo, invaden habitaciones, salones de estar, bares, comedores, pantallas de móviles, etc. Efectivamente, mi voz forma parte de esa estrategia con la que reordenar, reorientar, redirigir, adoctrinar y guiar a los fieles adeptos a la pantalla que os muestra a ese Dios omnipotente poseedor de la verdad. Y que os inocula la pequeña dosis venenosa e invisible a través de ese agujero negro de plasma con el que vuestras vidas es guiada hacia el redil en el que los hombres del futuro han decidido construir un gran campo de concentración en el que celebrar una guerra psicológica sin armas.  

LA ZONA FLASH : Cuando la publicidad electoral no es una oferta de empleo.

La peligrosa originalidad de la publicidad electoral lleva a sospechar en ocasiones, sobre la autenticidad de las mismas, tras ser expuestas en la Red. En el caso recogido, la cartelería pertenece a la publicidad electoral relativa a las elecciones locales y autonómicas celebradas en Castilla La Mancha, España en 2011, en donde la candidata Popular, María Dolores de Cospedal posa junto a una cartelería anexa que forma parte de la misma publicidad electoral. Y no pertenece a ningún cartel de oferta de empleo.

LA ZONA CEREBRO : Neuropolítica

Las neurociencias, en particular las cognitivas, estudian el funcionamiento del cerebro humano y sus relaciones con la conciencia. La neuropolítica se abre paso como una nueva disciplina de las neurociencias (neurobiología, neurología, neurofisiología, o psicología cognitiva…) capaz de comprender cómo actúa el cerebro de los seres humanos en su condición de ciudadanos, electores o activistas frente a los estímulos de la comunicación política, por ejemplo. Nos permite conocerlo mejor, saber cómo funciona, cómo articula sus imágenes, con qué valores, con qué sentimientos y cómo se canalizan sus decisiones. 




Esa es una cuestión clave que debe ocupar más tiempo y energías a todos aquellos que reflexionan sobre la política democrática, sus procesos de renovación y mejora y, en general, para todas las personas interesadas en la múltiple gama de registros de la comunicación política.

El artículo de Marco Iacoboni (Catedrático de Psiquiatría y ciencias del biocomportamiento de la Universidad de California, que dirige el Transcranial Magnetic Stimulation Lab del Ahmanson-Lovelace Brain Mapping Center), This is your brain on politics publicado en The New York Times -y escrito junto a otros autores-, abrió un gran debate académico y politólogo sobre los retos éticos y democráticos de la neurociencia aplicada a la política. La neuroética como tal es un concepto relativamente reciente que empezó a definirse en el Congreso de San Francisco en 2002 (organizado por la Dana Foundation bajo el título Neuroethics: Mapping The Field) como: “el estudio de las cuestiones éticas, legales y sociales que surgen cuando los descubrimientos científicos acerca del cerebro se llevan a la práctica médica, a las interpretaciones legales y a las políticas sanitarias y sociales”. Hablar hoy de neuropolítica es hablar, también, de neuroética.

Estamos, de lleno, en la “Era neurocéntrica” que inauguraba Thomas Willis (padre de la Anatomía Comparada) hace más de tres siglos (1621-1675). Ya hemos aprendido la fuerza cognoscitiva del lenguaje en la política, con los trabajos sobre comunicación política de George Lakoff y la fortaleza de los marcos conceptuales que inhiben y condicionan la razón. Estamos explorando el potencial de la “política de las emociones”, la plasticidad (el cerebro es capaz de cambiar su estructura y su función a través de la actividad y el pensamiento), el rol del inconsciente y la redefinición del concepto de memoria en la toma de decisiones. Y leyendo las aportaciones -entre otros- de Drew Westen, profesor de psicología y psiquiatría de la Universidad de Emory, recogidas en su trabajo “El cerebro político”,  sabemos ya que las razones no siempre dominan la razón. Y que la mejor manera de llegar al cerebro de un elector es a través de su corazón.



2. El cerebro humano, el gran desconocido

Pero, para ello, debemos conocer más y mejor el cerebro de hombres y mujeres, superando algunas reservas y bloqueos a los avances de la ciencia que todavía atemorizan a la política democrática. La desconfianza a lo desconocido se apodera del debate. Y el muro ético, que se eleva como baluarte defensivo a lo nuevo, no siempre nace de la exigencia democrática, sino de la ignorancia.

Estamos, por ejemplo, y gracias a las nuevas técnicas de imagen, retratando y monitorizando el cerebro de tal manera que podemos ver ya cualquier alteración de su corteza o de sus amígdalas. Pronto vamos a discutir si aceptaremos como prueba irrefutable en los tribunales las imágenes de éste mostrándonos cómo se altera con la verdad o la mentira. En algunos casos judiciales concretos ya se han utilizado estas técnicas de neuroimagen para determinar el grado de responsabilidad, ya que se visualiza la estructura y la actividad cerebral de una manera no invasiva, pero teniendo en cuenta que no existen dos cerebros iguales y que no siempre es fácil llegar a conclusiones contundentes… la polémica está servida.

Sabemos, por ejemplo, que las mujeres detectan mejor que los hombres los estados emocionales de sus interlocutores porque sus amígdalas funcionan de manera diferente, lo cual explicaría que ellas sean más empáticas que ellos. ¡Y qué decir de la química! Hemos confirmado la intuición y hemos demostrado que el exceso de testosterona de los varones (mayoritarios en los parqués bursátiles del mundo) puede haber jugado un papel decisivo en el riesgo excesivo e imprudente de los gestores de mercados financieros en la actual crisis, como se demostró recientemente en un artículo publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences. El texto detalla las conclusiones del estudio de las Universidades de Utrech y Cambridge que confirman que los niveles de testosterona afectan –disminuyéndola- directamente la capacidad empática de las personas.

Estamos descubriendo, también, poco a poco, la íntima relación entre el olfato, el desarrollo de nuestro cerebro y la evolución de la especie humana. Podemos afirmar que es este sentido el que nos hizo humanos, o al menos fue decisivo en la evolución de procesos cognitivos como la intuición o la percepción, sin las cuales no seríamos hoy quienes somos.

Sabemos, además, que los condicionantes genéticos son determinantes para la evolución de la inteligencia de las personas, que un cerebro puede ir al máximo de sus posibilidades pero no más allá de su capacidad genética. Así como que la plasticidad de éste en los primeros años de formación y crecimiento es decisiva, en su configuración y potencialidad intelectual y relacional. De ahí, la enorme responsabilidad de la educación social, familiar y reglada.



Tenemos 100.000 millones de neuronas y, cada una de ellas, 1.000 conexiones que forman un circuito determinado. La neurociencia nos indica que lo importante es la configuración de estas conexiones. Su conocimiento es el que nos permite bloquearlas con las sustancias capaces de alterar un circuito. Si se administra a una persona depresiva, por ejemplo, un bloqueante de la recaptación de la serotonina, al día siguiente está como nueva. ¿Lo que es legítimo en un enfermo (el individuo depresivo) lo va a ser, también, en una persona melancólica y triste? Nuestra capacidad de cambiar lo enfermo está en la misma línea que nuestra capacidad para cambiar el carácter, las emociones, las percepciones… y las opiniones. La proximidad de lo aceptable y lo inaceptable se pone en jaque por la posibilidad técnica. Renunciar a lo que no es posible no requiere coraje. Renunciar a lo que es posible es el auténtico desafío.

En los últimos cinco años se ha descubierto más sobre el funcionamiento del cerebro que en toda la historia de la Humanidad. Entender el cerebro es entender el resultado de millones de años de desarrollo evolutivo que, a través de una intensa carga genética, nos hace sentir emociones que nos impulsan a actuar. Cuanto más comprendemos y conocemos nuestro cerebro, más nos comprendemos como individuos y sociedad, y más desafíos –éticos, por ejemplo- se presentan ineludiblemente. Pero no hay vuelta atrás. Estoy convencido que la política democrática saldrá fortalecida (al enriquecer la percepción y el conocimiento de cómo se configuran las opiniones sociales por parte de los individuos) cuanto más conozcamos cómo funciona el cerebro de los electores. Es decir, cómo piensan (o toman decisiones) los ciudadanos y ciudadanas.

3. Pienso lo que siento

La política y la comunicación política pueden y deben encontrar en la neuropolítica mejores oportunidades para conectar y hacer más sólida la relación entre la ciudadanía y nuestros sistemas de representación democrática. Algunas veces nos alertan de que un determiando uso de los conocimientos de la neuropolítica puede tener naturaleza antidemocrática al sustraer la autonomía y libertad del elector, alimentando sus instintos más subconscientes. Pero quizás deberíamos repensar, mejor, cuál debe ser el papel de las emociones y los sentimientos en la configuración del pensamiento y la acción políticas. “Los consultores políticos necesitamos entender qué elementos activan la conducta del votante y qué les lleva a la acción, tanto para sentir empatía por un candidato, como para motivarlos para ir a las urnas. Y todo eso está en el cerebro”, afirma Carlos Andrés Pérez Múnera.  

Y añade: “El mecanismo más influyente para la toma de decisiones es la empatía. En las contiendas no estamos solos, competimos contra otros partidos muy organizados o frente a candidatos que personalizan la política cada vez más y tenemos que aprender que hay procesos fisiológicos que explican la empatía. Esta es la repuesta a la pregunta de por qué algunos votantes dicen que les gusta el candidato X o Y sin tener una razón aparente. Sin embargo, lo difícil no es solo generar ese vínculo, sino explotarlo para que se convierta en respaldo efectivo.”

4. Pienso sin saberlo. Decido sin pensar

Sabemos también que las decisiones “libres” que tomamos en nuestra vida cotidiana tienen que ver en un 80% con la información subconsciente, de una actividad cerebral “anterior”. Decidimos en función de una gran cantidad de información que tenemos en nuestro cerebro… y de la que desconocemos su existencia. De ahí la enorme importancia de la lenta pero determinante construcción de la imagen pública. Hemos hallado que el resultado de una decisión puede ser codificado en actividad cerebral de la corteza prefrontal y parietal hasta 10 segundos antes de hacerse consciente. Esta demora refleja, previsiblemente, el funcionamiento de una red de zonas de control de alto nivel que empiezan a preparar el inicio de una decisión mucho antes de que se produzca. La zona consciente de nuestro cerebro es muy pequeña y la experiencia vital (nuestra escala de valores acumulada) que determina nuestras decisiones (intelectuales, emotivas y racionales) es muy vulnerable a nuestros prejuicios. “¡Triste época la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio” decía Albert Einstein. Prejuicios en forma de información previa al juicio, y en forma de juicio previamente instalado antes de enjuiciar una situación.  De ahí su importancia. Información que ya estaba antes… que genera juicio previo insconsciente al razonamiento consciente.

La impresión de que somos capaces de elegir “libremente” entre diferentes modos posibles de actuar es fundamental para nuestra vida mental (y social). Sin embargo, disponemos de abundantes datos que nos llevan a afirmar que esta experiencia subjetiva de libertad no es más que una ilusión y que nuestras acciones son iniciadas por procesos mentales inconscientes mucho antes de que tomemos consciencia de nuestra intención de actuar. La pregunta decisiva es: ¿cuándo, cómo y por qué disponemos de información previa inconsciente que se activa y decide nuestra manera de actuar?

Eduard Punset, en su libro Por qué somos como somos, afirma que en la vida (en nuestras decisiones) recurrimos a intuiciones que requieren mucha menos información de la que creemos. Que tomamos decisiones muy serias e importantes con un gran nivel de exposición a la equivocación. Y que incluso “cuando el cerebro percibe una explicación distinta a lo que él cree no sólo la cuestiona, es que corta los circuitos de comunicación para que no penetre. Por eso no cambiamos de voto”. Es a lo que se llama disonancias. Es decir, nuestro cerebro bloquea la información racional que podría hacernos cambiar de opinión ya que preferimos las convicciones emocionales o morales a las confirmaciones racionales o epistemológicas. Las personas preferimos escuchar lo que queremos escuchar, leer lo que queremos leer, opinar lo que queremos opinar.

El cerebro perezoso

Además, nuestros cerebros se resisten a dar crédito a la verdad, asiéndose en el terreno de las convicciones y de las emociones como la mejor arquitectura para la toma de decisiones y como bastión irreductible de las opiniones.

“Buscar la verdad es complejo, es más sencillo validar una opinión previa” afirma el consultor político Daniel Eskibel. Nuestro cerebro detesta el conflicto interno, por eso se refugia y valida toda la información anterior que refuerce el apriorismo instalado.  A su vez, José Antonio Marina, en su libro La inteligencia fracasada. Teoría y práctica de la estupidez, señala cuatro tipos de fracaso de nuestra inteligencia: cognitivos, afectivos, de lenguaje y de la voluntad. “Los fracasos cognitivos provienen del empeño que tenemos muchas veces las personas de negar la realidad. Los prejuicios, la superstición, el dogmatismo, el fanatismo son formas de pensamiento que niegan la realidad, que evitan la aceptación de las evidencias que se nos presentan”. Algunas de estas creencias son conscientes, pero la mayoría son inconscientes e influyen poderosamente en nuestras emociones y decisiones.

Y todavía más. Ted Brader, autor de la “Teoría de la Inteligencia Afectiva”, afirma que “las emociones tienden a anticiparse para definir las decisiones políticas de las personas, y las emociones positivas liberan el camino para el ingreso de mensajes que confirmen las ideas preconcebidas, mientras que las negativas parecen conducir a la reflexión, aunque no modifiquen el sistema de creencias previas”.

5. Pienso lo que imito

Frans de Waal, nombrado por la revista Time como una de las cien personas más influyentes del mundo en 2007, es un profesor e investigador holandés especializado en psicología, primatología y etología. En su libro Nuestro mono interno, examina el comportamiento humano a través de los ojos de un primatólogo, usando el comportamiento de chimpancés y de bonobos comunes como metáforas para la psicología humana. Y concluye destacando que la empatía es un proceso social de relación, imitación e integración en comunidad. Y que los primates cuando detectan algún tipo de inequidad en el grupo no la toleran y reaccionan furiosos.

Pensar es, pues, una realidad social. Pienso lo que imito, e imito lo mayoritario, lo que me integra. “El cerebro que actúa es un cerebro que comprende. Se trata de una comprensión pragmática, preconceptual y prelinguística, pero no por ello menos importante, pues sobre ella descansan muchas de nuestras ponderadas capacidades cognitivas.”

6. Final

En lugar de presentar las emociones como un conflicto frontal, -y un fracaso de la racionalidad-, la oferta política debería comprender las relaciones de complementariedad entre lo cognitivo, lo emocional, lo vivencial y el aprendizaje como un conjunto inseparable de la naturaleza humana… y del cerebro humano. Y de la política. La neuropolítica no es una amenaza a la política democrática, racional. Amplía lo que entendemos por racional. Esa es la clave. No es opuesto. Es complementario.

Conocer el cerebro y su funcionamiento debería ser “asignatura” obligada para nuestros representantes políticos. E inexcusable para los consultores y asesores de comunicación. Además, la tecnología social que nos envuelve nos abre nuevas fronteras para la neuropolítica. La neuroinformación, por ejemplo, busca aportar los conocimientos de las Ciencias de la Información en técnicas de visualización de datos, recuperación de información, gestión de ficheros, mejora de la calidad y usabilidad de documentos al campo de la neurociencia. Así, por ejemplo, se está demostrado que las personas acceden al conocimiento por asociaciones, y se ve necesario diseñar interfaces y entornos digitales que accedan a la información -que la muestren, la sugieran- de la misma forma.

El reto es apasionante. Lo que conocemos ya del cerebro es una parte todavía muy pequeña de lo que conoceremos. Pero ya podemos afirmar que existe una íntima relación entre lo que pensamos, sentimos, vivimos e imitamos. Y que no siempre lo sabemos a nivel consciente, aunque sea decisivo en el momento de pensar y actuar. El voto, como cualquier otra manifestación de la vida política y pública, debe ser siempre reflexivo. Lo nuevo, o mejor dicho, lo que sabemos ahora a ciencia cierta, es que no hay reflexión sin emoción.




“Mientras el cerebro sea un misterio, el universo continuará siendo un misterio.”

Santiago Ramón y Cajal (1852-1934). Médico español, especializado en histología y anátomo-patología microscópica. Obtuvo el Premio Nobel de Medicina en 1906 por descubrir los mecanismos que gobiernan la morfología y los procesos conectivos de las células nerviosas, una nueva y revolucionaria teoría que empezó a ser llamada la «doctrina de la neurona», basada en que el tejido cerebral está compuesto por células individuales.






Más:
Antoni Gutiérrez-Rubí, para la Revista de la Fundación Rafael Campalans (Noviembre 2009)
Antoni Gutiérrez-Rubí, para la revista “Ejecutivos” (Julio 2010)
Rodrigo Sosa, para la Revista “El Molinillo” de la ACOP (Noviembre 2011)
Silvia Damiano, para www.silviadamiano.com (Marzo 2011)
- La revolución del inconsciente (José Antonio Marina. El Mundo.es, 25.06.2014)
- Un año dentro del cerebro (proyecto BRAIN de EE UU). (Manuel Ansede. EL País, 2.07.2015)






LA ZONA CEREBRO : Lo que no te contaron de tu ADN..

Sólo el 10% de nuestro ADN está siendo usado para la construcción de las proteínas. Es este subconjunto de ADN que es de interés para los investigadores occidentales ortodoxos de la vieja escuela, pero actualmente se están examinando y clasificando de nuevo todas las tesis.



El otro 90% es considerado “ADN basura”; según los científicos ortodoxos. Sin embargo, hace unos años emergió nuevas fórmulas de investigación del ADN y científicos  rusos, especializados en biofísica y en biología molecular, ya han señalado que el 97 por ciento de nuestro ADN tiene un propósito más alto y no es ‘basura’.

El “ADN” humano es un “INTERNET BIOLÓGICO” muy superior al artificial.

La investigación científica rusa (biofísico ruso y biólogo molecular Pjotr Garjajev y sus colegas científicos, implicados en las investigaciones) exponen cómo, directa o indirectamente, fenómenos como:

·     la clarividencia.
·     la intuición.
·     actos espontáneos y remotos de sanación.
·     auto sanación.
·     técnicas de afirmación.
·     luz / auras alrededor de personas.
·     Luz cuántica de sanación.
·     maestros espirituales.
·     la influencia de la mente en los patrones climáticos y mucho más.

Son evidenciados para un nuevo tipo de estudio de la medicina en la cual el ADN puede ser influenciado y reprogramado por palabras y frecuencias sin cortar y reemplazar los genes individuales.



Sus investigaciones en 6 puntos principales:

1. Utilizaron y se unieron dos ramas científicas, aparentemente distanciadas, que son la lingüistas y la genética, en una sola empresa, en unión para explorar ese 90% de “ADN basura”.

2. Sus resultados, hallazgos y conclusiones:

·   nuestro ADN no sólo es responsable de la construcción de nuestro cuerpo sino que también sirve como almacenamiento de datos y en la comunicación.

·  Los lingüistas rusos descubrieron que el código genético, especialmente en el aparentemente inútil 90%, sigue las mismas reglas que todos nuestros lenguajes humanos.

·   Con este fin ellos compararon las reglas de la sintaxis (la manera en que las palabras se unen para formar frases y oraciones), la semántica (el estudio del significado en las formas del lenguaje) y las reglas básicas de la gramática. 

·  Encontraron, que los alcalinos de nuestro ADN siguen una gramática regular y sí tienen reglas fijas al igual que nuestros lenguajes. Así idiomas humanos no aparecieron por coincidencia sino que son un reflejo de nuestro ADN inherente.

· Exploraron el comportamiento vibratorio del ADN. Descubriendo que los Cromosomas vivos funcionan como computadoras solitónico / holográficas usando la radiación láser endógena del ADN, es decir, que se las arreglaron, para modular un patrón de frecuencia determinada en un rayo láser y con él afectar la frecuencia del ADN y su información genética.

·  Que la estructura básica de los pares alcalinos del ADN y de la lengua son de la misma estructura.

3. ¿Cómo hacerlo? simplemente usando palabras y oraciones (porque dan un tipo de frecuencia vibratoria, igual que los mantras o la entonación del lenguaje).

4.  La sustancia del ADN, en tejido vivo y no in vitro, siempre reaccionará a vibración de la frecuencia del lenguaje, administrada mediante los rayos láser (luz modulada) e incluso con ondas de radio, si se utilizan las frecuencias adecuadas  y determinadas para cada sustancia que se quiera reprogramar.

5.   Científicamente explica el por qué:

las afirmaciones, oraciones, palabras.

el entrenamiento autógeno –meditación-. El entrenamiento autógeno es una técnica psicoterapéutica basada en la concentración pasiva en sensaciones físicas. Está más próximo a las técnicas de meditación que a las de sugestión o a la hipnosis
la hipnosis y similares.

Pueden tener esos fuertes efectos en los seres humanos y sus cuerpos; ya que es totalmente normal y natural para nuestro ADN reaccionar al lenguaje.

Diferencias en la investigación entre los científicos ortodoxos occidentales y las nuevas técnicas y formulación de investigación Rusa.

Los investigadores occidentales cortan genes individuales de las hebras de ADN y los insertan en otro lugar.

Los rusos trabajaron en dispositivos que pueden influir en el metabolismo celular a través de frecuencias de radio y luz modulada adecuada y así reparar defectos genéticos.

Grupo de investigación de Garjajev tuvo éxito en probar que con este método los cromosomas dañados por los rayos X, pueden ser reparados e incluso capturaron patrones de información de un ADN en particular y lo transmitieron a otro, reprogramando así las células a otro genoma.

Este experimento apuntó al poder de la vibración de ondas o frecuencia sobre la genética, que obviamente tiene una mayor influencia en la formación de organismos que los procesos bioquímicos de secuencias alcalinas.



Explicación del Mundo Espiritual y Sanación Cuántica:

Los maestros esotéricos y espirituales han sabido en el tiempo que nuestro cuerpo es programable por el lenguaje, las palabras y el pensamiento.

La única diferencia es que ahora está siendo científicamente demostrado, explicado y probado.

La persona individual debe trabajar en los procesos internos y la madurez a fin de establecer una comunicación consciente con el ADN.

La relación con la conciencia del individuo, es el grado de vibración de frecuencia y la capacidad de conexión con el ADN a través de la Meditación.

6.   Los científicos rusos también descubrieron que nuestro ADN puede causar patrones inquietantes en el vacío, produciendo así agujeros de gusano magnetizados.

Los agujeros de gusano son los equivalentes microscópicos de los llamados puentes Einstein-Rosen en la vecindad de los agujeros negros.

Estas son conexiones de túnel entre áreas completamente diferentes en el universo a través del cual la información puede ser transmitida fuera del espacio y el tiempo.

En el ADN, se atraen estos bits de información y los coloca en nuestra conciencia.  Este proceso de  super comunicación, es más eficaz en un estado de relajación. Dicha super comunicación del ADN, se experimenta entonces como inspiración o intuición.

El estrés, las preocupaciones o un intelecto hiperactivo  puede impedir esta super comunicación del ADN,  y entonces la información será totalmente distorsionada e inútil.

En el libro  “Vernetzte Intelligenz” (Networked Intelligence), Grazyna Gosar y Franz Bludorf explica estas conexiones. 

Los autores también citan fuentes sobre que en épocas anteriores la humanidad había sido, al igual que los animales, muy fuertemente conectada a la conciencia de grupo y actuó como un grupo. Para desarrollar y experimentar la individualidad nosotros los humanos, sin embargo tuvo que olvidarse de la supercomunicación o superconexión del ADN, casi por completo.

 CONCLUSIONES:

Nuestro ADN tiene la capacidad de alimentar sus propios datos a través del espacio y tiempo, en la que puede acceder a los datos de la red de conciencias y puede establecer contacto con otros.  Así se pueden explicar los fenómenos de La curación personal o remota, la telepatía o percepción remota, etc. 

¿Qué es la Supercomunicación o superconductividad del ADN? 

Los nuevos científicos concluyen que si los humanos con plena individualidad recobraran la conciencia de grupo, tendrían un poder como un dios para crear, modificar y dar forma a las cosas en la Tierra, y así la humanidad se está moviendo colectivamente hacia una conciencia de grupo como de la nueva especie.

Al mismo tiempo, más y más niños clarividentes nacen [véase el libro  “China Niños Índigo“ por Paul Dong o el capítulo sobre los Índigo en mi libro  “Nutze morir Wunder taeglichen” (Hacer uso de las Maravillas Diarias)].

Algo en esos niños está esforzándose cada vez más hacia la conciencia de grupo del nuevo tipo, y ya no será suprimida. Por regla general, el clima, por ejemplo, es bastante difícil de influenciar por un solo individuo. Pero puede ser influenciado por una conciencia de grupo (nada nuevo para algunas tribus que hacen en sus danzas de la lluvia).

El tiempo está fuertemente influenciado por las frecuencias de resonancia de la Tierra, las llamadas frecuencias Schumann.

Pero esas mismas frecuencias también se producen en nuestro cerebro, y cuando muchas personas sincronizan su pensamiento o individuos (maestros espirituales, por ejemplo) enfocan sus pensamientos de una manera similar al láser, entonces está científicamente hablando, no sorprende en absoluto si así puede influencia del clima.



TIPOS DE CIVILIZACIONES SEGÚN ESTOS CIENTÍFICOS RUSOS:

Los investigadores en la conciencia de grupo han formulado la teoría sobre Tipos de Civilizaciones:

Las civilizaciones de Tipo I. 

“Una humanidad que desarrolló una conciencia de grupo del nuevo tipo no tendría ni problemas ambientales ni la escasez de energía”.

Si consiguiera utilizar su poder mental como civilización unificada, tendría el control de las energías de su planeta hogar como una consecuencia natural.

La civilización de Tipo II.

Serían capaces de controlar todas las energías de su galaxia hogar.

Cuando un gran número de personas centran su atención o conciencia unificando los pensamientos, entonces, cierto número aleatorio comienzan a generar y entregar números ordenados en lugar de los aleatorios. Una conciencia de grupo ordenada crea orden en todo su entorno.  Cuando un gran número de personas que se reúnen muy de cerca, los potenciales de violencia también se disuelven.  Se crea una especie de conciencia humanitaria de toda la humanidad. Un proyecto de Conciencia Global.